DEL ZAPATAZO DE LUQUE EN EL ’78 A LA DECEPCIÓN CON SAMPAOLI EN RUSIA

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La finalísima de este domingo en Qatar será el cuarto enfrentamiento entre Argentina y Francia en Copas del Mundo, duelo que tiene ventaja argentina: ganó dos (1930 y 1978) y perdió uno (2018).

Argentina vs. Francia en el desierto qatarí. Ambos países van por su tercera estrella. La Albiceleste ganó los campeonatos de 1978 y 1986, mientras “Les Bleus” obtuvo los de 1998 y 2018. Para los dos, el primer titulo fue en casa.

Francia quiere repetir en mundiales consecutivos, algo que apenas ha sucedido dos veces en la historia. Lo lograron Italia (1934-38) y Brasil (1958-62).

En el historial será la sexta final mundialista para la selección nacional (lo dicho, con dos títulos) y la cuarta para los franceses (también dos títulos).

Lionel Messi vs. Kylian Mbappé. Compañeros en el París Saint-Germain y rivales en sus selecciones. Messi es el rey indiscutido del fútbol mundial (desde hace más de 15 años) al que Mbappé quiere destronar.

Ambos quieren ganar el mundial (el francés ya tiene uno, para Leo es una obsesión); ambos quieren ser el mejor jugador del torneo; y ambos quieren ser el goleador de la Copa (hasta ahora marcaron 5 tantos cada uno).

Un episodio insólito en el primer choque

En la primera Copa del Mundo, en Uruguay 1930, Argentina derrotó a Francia por 1 a 0 en la fase de grupos, con gol de Luis Monti a los 36 minutos de la segunda parte.

Fue un encuentro histórico, ya que fue el primero de Argentina en un Mundial. Se jugó en el Parque Central de Montevideo (la vieja cancha de Nacional), con el arbitraje del brasilero Gilberto de Almeida Rego.

El encuentro, además, es recordado por un curioso episodio: a seis minutos del final, el árbitro dio por finalizado el encuentro. Una vez en el vestuario, fue notificado del error y los dos equipos volvieron al terreno de juego para disputar lo que faltaba.

El hecho generó un escándalo. Los jugadores franceses increparon al juez y los hinchas uruguayos, solidarizándose con los galos, invadieron el campo.

Según las crónicas de la época, la policía debió intervenir para restaurar el orden en el campo de juego y obligó al árbitro a disputar los minutos restantes.

A pesar de esto, el resultado no se movió y fue victoria de la Selección nacional.

En ese primer mundial, Argentina llegaría hasta la final, que terminó perdiendo con el local por 4 a 2 en el Estadio Centenario, construido para albergar el torneo.

Guillermo Stábile, “El Filtrador”, ídolo de Huracán, fue el goleador del torneo al anotar 8 goles. Uruguay se consagró primer campeón del mundo, Argentina subcampeón.

Una perlita: el autor del gol argentino ante Francia, Luis “Doble ancho” Monti, quien brilló en San Lorenzo, luego se nacionalizó italiano para jugar en la Juventus y en la selección “Azzurra”, donde se consagró campeón mundial en Italia 1934.

“En el primer campeonato mundial en Uruguay (1930) si ganábamos, los uruguayos nos mataban a todos. En el segundo mundial de Italia (1934), ya nacionalizado como ‘tano’, si perdíamos Mussolini nos mataba a todos. El que crea que el fútbol es un juego se equivoca. Siempre fue la vida o la muerte. Siempre al borde de la muerte”, contó Monti años después sobre los dos mundiales que jugó.

Luque, entre el golazo y la tragedia personal

Recién en el Mundial Argentina 1978 volvieron a verse las caras argentinos y franceses.

El equipo conducido por Cesar Luis Menotti se impuso por 2 a 1 a los dirigidos por Michel Hidalgo. Fue el segundo partido de la fase de grupos, disputado en el Estadio Monumental.

Un encuentro que tuvo todos los condimentos. En el último minuto del primer tiempo, dentro del área grande, Luque remató al arco y la pelota rebotó involuntariamente en la mano del defensor Marius Tresor, quien se arrojó para tapar el tiro.

En épocas donde no existía el VAR, el árbitro suizo Jean Dubach, después de consultarlo con el segundo asistente, cobró penal. El capitán Daniel Passarella convirtió el gol con un fortísimo remate al palo izquierdo del arquero Jean-Paul Bertrand-Demanes.

En el segundo tiempo, Francia no se quedó atrás y fue en busca del empate. Y lo consiguió en el minuto 15, a través de un joven de 23 años llamado Michel Platini, futura estrella del fútbol galo.

Pero el Monumental se vino abajo en el minuto 28 del segundo tiempo, cuando Luque dominó una pelota con pierna derecha, la dejó picar y sacó una tremenda volea que se colgó en el ángulo del palo derecho del arquero francés.

Después, Luque chocó con el defensor Christian López, cayó y se lesionó: “Se me salió el codo. El doctor Oliva me puso anestesia porque tenía un dolor impresionante y me acomodaron el codo, me hicieron un vendaje, me pusieron el brazo en cabestrillo y me mandaron para el vestuario. Pero hice dos pasos, cambié de rumbo y volví al campo, porque el Flaco ya había hecho los dos cambios y no podíamos quedarnos con 10”, recordó tiempo después.

Triunfo argentino por 2 a 1 y clasificación a la segunda ronda.

Fue la noche consagratoria de Luque en el Mundial ‘78, pero también fue trágica. Y no precisamente por el hombro luxado con el cual jugó varios minutos tras marcar el segundo gol.

En la mañana del partido, su hermano Oscar, de 24 años, perdió la vida en un accidente automovilístico cuando viajaba de Santa Fe a la Capital Federal, para estar presente en el estadio Monumental. Su familia decidió no contarle lo sucedido para no desconcentrarlo.

“El accidente fue a las 6 o 7 de la mañana de ese día, pero mi viejo pidió expresamente que no me avisaran, porque tenía el partido a la noche. Me enteré al día siguiente”, relató hace unos años.

“Al otro día, temprano, en la concentración, vino el Profe Pizzarotti y me dijo: ‘Leopoldo, ahí está toda su familia’. Pensé que habían viajado por mi lesión. La veía a mi vieja sentadita al fondo, llorando, y se acercaron mi viejo y mi tío, y me dijeron: ‘El Cacho tuvo un accidente y se mató’. ¡Qué te puedo contar de lo que sentí en ese momento!”, exclamó Luque.

El “Pulpo” Luque, aquel de la dramática historia contra Francia, murió por Covid en febrero de 2021. Tenía 71 años.

El día que Kimberley le “salvó la ropa” a Francia

Fue un detalle de color, en el sentido estricto de la palabra.

Francia disputó un partido del Mundial ’78 con una camiseta argentina: la del club Kimberley de Mar del Plata, que supo jugar los campeonatos nacionales en el década del ’70 y hoy está en el Torneo Federal B.

El insólito episodio ocurrió en el partido Francia-Hungría por la última fecha de la primera fase (ambas selecciones habían perdido ante Argentina e Italia y ya estaban eliminadas) en el estadio “José María Minella”.

Antes del encuentro, el árbitro les pidió a las dos delegaciones que se presentaran con sus camisetas alternativas, ya que en la TV, que por entonces era en blanco y negro en gran parte del mundo, podían confundirse los colores de las titulares (azul la de los galos, roja la de los húngaros). Sin embargo, nadie había tenido en cuenta que las dos casacas suplentes eran blancas…

El inconveniente hizo que el partido se demorara casi una hora, hasta que un dirigente de Kimberley trajo un juego entero de camisetas del equipo marplatense.

El árbitro del encuentro avaló que se utilizara esa indumentaria y, finalmente, la selección francesa salió a la cancha vestida con la camiseta verde y blanca a bastones verticales. Pantalón azul y medias rojas ¿El resultado? Ganó Francia 3 a 1 y se despidió del mundial.

Actualmente, en el museo de la FIFA se exhibe la camiseta número 5 que utilizó en ese partido Francois Bracci, en recuerdo a este llamativo episodio.

Francia, epicentro del boicot al Mundial ‘78

Otro hecho que vincula a la Argentina y Francia, al fútbol y la política, es el papel de ese país en el boicot europeo que se organizó antes del Mundial ’78.

El primer llamado a boicotear el torneo se produjo en octubre de 1977 en el diario “Le Monde” de Francia, el verdadero epicentro de las denuncias de violaciones a los derechos humanos en la Argentina.

Después se creó el Comité de Boicot a la Organización del Mundial de Fútbol en la Argentina (COBA), una iniciativa que surgió de un grupo de militantes de la izquierda francesa.

El COBA tuvo una coordinación en París y más de 200 comités locales dispersos por toda Francia.

“¿El Mundial, previsto en la Argentina para junio de 1978, tendrá lugar entre campos de concentración?”, comenzaba el llamamiento del COBA. De hecho, el Monumental está ubicado a pocas cuadras de la ESMA, emblemático centro clandestino de detención que regenteaba la Armada.

Esto llevó a la dictadura militar a crear en la capital francesa un órgano de propaganda y de inteligencia para contrarrestar la llamada “campaña antiargentina”: el Centro Piloto de París.

Al comparar la Copa del Mundo en la Argentina del terrorismo de Estado, en el COBA hacían una analogía con los juegos olímpicos de Berlín de 1936, organizados por el régimen nazi liderado por Adolf Hitler.

Si bien naufragaron en su intento de impedir la realización de la Copa del Mundo en el país, lograron algo muy importante: poner en los principales diarios del mundo la denuncia acerca de los crímenes que cometía la dictadura encabezada por Jorge Rafael Videla, Emilio Eduardo Massera y Orlando Ramón Agosti.

El descontrol de Sampaoli en Rusia


Hubo que esperar 40 años para un nuevo enfrentamiento en mundiales entre Argentina y Francia, en un choque que todavía está muy fresco en la memoria.

Fue en octavos de final del Mundial Rusia 2018, donde Francia se impuso por 4 a 3, y la figura fue un joven Kylian Mbappé (hizo dos goles), en tanto Antoine Griezmann (de penal) y Benjamin Pavard marcaron los otros.

Por su parte, Ángel Di María, Gabriel Mercado y Sergio Agüero anotaron para los dirigidos por Jorge Sampaoli, que se despidieron de un torneo marcado por las peleas en el cuerpo técnico, y las diferencias entre el cuerpo técnico y los líderes del plantel.

“Sampaoli es una persona muy rara. Primero con todos muy bien y terminó con todos muy mal. Pasaron muchas cosas en el medio entre él y Sebastián Beccacece (ayudante de campo), no había nadie que te guiara de la mejor manera”, dijo tiempo después Di María.

«No tengo pelos en la lengua. En el Mundial de Rusia entramos casi por la ventana y nunca tuvimos un sistema de juego. Tuvimos muchos problemas antes y durante el Mundial. Era difícil lograr algo así», describió.

El “Kun” Agüero recordó que “Sampaoli te decía una cosa antes, y en el Mundial terminó haciendo otras cosas, yo entrené como loco y después pasaron cosas raras”.

Por su parte, Jorge Burruchaga, que era manager de la Selección en ese momento, afirmó que “fue un conventillo. Fue feo. Intenté conversarlo con alguno, pero en estos tiempos no se acostumbra”.

“Sampaoli no fue el mismo que empezó. Todo lo que sucedió fue por no hablar las cosas. Si el malestar no lo sacás afuera y lo conversás, sigue ahí”, completó el autor del gol que le dio a la Argentina el título frente a Alemania en la final del Mundial 1986.

Cuatro años después de lo sucedido en Rusia, este domingo en Qatar el panorama pinta bien distinto. El ambiente y el clima que rodean a la selección nacional dentro y fuera de la cancha es otro, con un cuerpo técnico serio y trabajador. Y un Messi que está en ‘modo mundial’ como nunca antes.-

(RP)

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