Menos pesos, tasas más altas: el costo monetario de contener al dólar

Las intervenciones del Banco Central en los mercados de futuros y bonos atenuaron la suba del dólar, pero profundizaron la absorción de liquidez. Con tasas que siguen elevadas en términos reales y un Tesoro con menor margen para expandir pesos, el crédito continúa sin impulsar la recuperación de la actividad económica.

Mientras el dólar oficial acumuló una suba de 7% entre mayo y junio, los contratos de dólar futuro avanzaron sólo 2%. Esta diferencia se explica, en buena medida, por las intervenciones del Banco Central, que reforzó su presencia tanto en el mercado de futuros como en el de bonos atados al dólar. En el Rofex, su posición vendedora pasó de USD 350 millones a USD 1.100 millones en el último mes y medio. Al mismo tiempo, incrementó la venta de bonos dollar linked, donde el volumen promedio operado trepó de USD 120 millones diarios en abril a USD 350 millones en julio.

La venta de bonos del Banco Central en el mercado secundario contrae los agregados monetarios. La absorción de casi 8 billones de pesos en los últimos 45 días, atenuada en parte por la expansión de 2,5 billones por las compras en el spot, implicó retirar casi 1 de cada 5 billetes y monedas en circulación. Entre otros factores, esto explica por qué se aceleraron las tasas de interés hacia fines de junio.

En marzo, el costo de los adelantos de cuenta corriente promedió 28% nominal anual, equivalente a 2,3% mensual. En junio, la media fue de 25,5% (2,1% mensual), donde se ubican en la actualidad. Así, la baja de la inflación, que pasó de 3,4% en marzo a 1,9% en junio no fue imitada por el costo de financiamiento, que como resultado se encareció en términos reales, y el crédito no parece ser una vía posible para la recuperación de nivel de actividad.

En la última licitación de junio, el Tesoro Nacional expandió 4,5 billones de pesos: 3 billones por vencimientos no renovados y 1,5 billones por recompras de títulos en la previa. De esta forma, compensó las absorciones que había realizado en las licitaciones de abril, mayo y la primera mitad de junio -cuando los pesos los emitía el Banco Central vía compra de divisas en el spot-. La inyección de liquidez en el sistema contribuyó a normalizar las tasas.

En contraste, en julio, producto de la compra de USD 1.400 millones para cancelar vencimientos de bonos en dólares, el saldo de la Cuenta Única del Tesoro en pesos se redujo de 11,8 a 5,8 billones. Como resultado, se achicó su margen para compensar el efecto contractivo de las intervenciones del Banco Central en los mercados cambiarios de futuros. En este marco, Hacienda absorbió 2,5 billones de pesos en su primera licitación de julio -aunque el efecto final habría sido “menos contractivo”, por la emisión de pesos en la previa a la subasta, todavía sin datos-.

El Banco Central pareciera tener capacidad de contrarrestar eventuales presiones en el mercado futuro de cambios, aunque al costo de absorber pesos y restringir la liquidez. Hasta acá, el Tesoro atenuaba el efecto contractivo de esta política, expandiendo la liquidez en sus licitaciones de deuda. Sin embargo, esto se moderó en los últimos días, producto de la baja del saldo de la CUT. Con pocos pesos en su cuenta del Banco Central y mucha venta de dólares “a término”, la baja de la tasa seguiría demorándose.

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FUENTE: https://www.bancoprovincia.com.ar/Noticias/3234

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