¿Por qué el dólar subió 5% en junio y qué se espera hacia adelante?

El tipo de cambio avanzó en junio impulsado por una menor oferta de dólares del agro y del financiamiento corporativo, en un contexto externo adverso para las monedas emergentes. Aunque el Banco Central desaceleró sus compras y moderó parcialmente la suba, el escenario hacia la segunda mitad del año plantea mayores desafíos para la acumulación de reservas.

El tipo de cambio subió 5% en junio, pasando de 1.410 pesos por dólar a fines de mayo a 1.480 pesos en la actualidad. La menor oferta del sector agropecuario y la desaceleración de la emisión de obligaciones negociables explicaron buena parte de la suba. Asimismo, la depreciación del Real brasileño (+3,3% en junio), en un escenario adverso para las monedas emergentes a nivel global (+2,6% el Dollar Index), también contribuyó a la depreciación del peso. En contraste, la moderación de las compras del Banco Central, que tuvo su segundo peor mes del año -solo detrás de enero- atenuó las presiones alcistas.

La autoridad monetaria compró USD 1.250 millones en lo que va de junio, casi la mitad que en mayo: USD 2.600 millones. Si bien acumula USD 11.000 millones en el primer semestre, la desaceleración de las últimas semanas puede marcar que la segunda mitad del año no será tan buena como la primera en materia de intervenciones en el mercado cambiario.

El sector agropecuario liquidó casi USD 200 millones menos por semana en junio respecto de mayo. Así, conforme a nuestras estimaciones preliminares, la oferta de divisas de oleaginosas y cereales pasaría de USD 2.700 millones a USD 1.800 millones entre ambos meses. De esta manera, la menor compra de dólares del Banco Central más que compensó la menor venta del sector agropecuario, y hay que buscar factores adicionales para explicar la aceleración del tipo de cambio durante junio.

El financiamiento en dólares vía Obligaciones Negociables (ONs) y préstamos bancarios también se redujo durante el último mes, pasando de USD 3.600 millones en abril y USD 2.600 millones en mayo a USD 1.400 millones en el último mes. La desaceleración obedeció mayormente a las menores colocaciones a residentes (USD -700 millones), en tanto que las colocaciones en el exterior cayeron USD 400 millones. A nivel sectorial, las empresas energéticas contrajeron en USD 600 millones su oferta de ONs nuevas entre junio y mayo, mientras que los Estados provinciales, que habían licitado USD 500 millones en mayo, no salieron al mercado en junio. Reactivar este flujo sumaría oferta de divisas, aunque al momento no hay grandes anuncios de nuevas colocaciones.

El escenario de los stocks es más complejo que el de los flujos. Las reservas crecieron USD 6.000 millones en el año (+1 p.p. del PBI), pero siguen mostrando el menor cociente en relación con el Producto de la región: Panamá, el segundo en la lista, tiene casi 1 p.p. más (+7,9%), en tanto que Bolivia y Ecuador, con índices de riesgo país similares, tienen 8,7% y 9,6%, respectivamente. En este sentido, el último staff report del FMI deslizó que las reservas deberían crecer USD 50.000 millones en los próximos dos años y medio para alcanzar el 85% de la métrica ARA (Assessing Reserve Adequacy, por sus siglas en inglés). En este caso, las reservas pasarían a representar 14,1% del PBI, ubicándose en línea con la media regional (+14,6%).

Para leer el informe completo y acceder a otros documentos elaborados por la Gerencia de Estudios Económicos de Banco Provincia ingresá aquí.

FUENTE: https://www.bancoprovincia.com.ar/Noticias/3210

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